Bien, este es el juego.
Tienes 365 días.
el último,
porque no todo lo que te hace feliz es
para siempre.
Están prohibidas las preguntas, el miedo,
y pensar en qué puede
pasar mañana.
Eso es asunto mío.
Cada día ha sido arriesgarse a oír
lo que no quieres oír.
Arriesgarse a que este juego,
se acabe antes de lo que esperas.
No querer ver, que todo, absolutamente todo
lo deteriora el tiempo.
Y lo ancla hasta asegurarse de que lo recordarás
toda tu vida.
Cuando el juego acabe y abras los ojos,
ya no estarán.
Casi ni te has dado cuenta.
y entonces te acordarás
de todas las cosas que no habéis hecho.
No hace falta que te recuerden que el tiempo se acaba
para saber cuánto lo necesitas.
Al tiempo no, a quien lo hace útil y finge estar bien
para que los demás lo estén.
Aún destruyéndose poco a poco.(rápidamente)
365 días.




