martes, 12 de mayo de 2015
95min'
lunes, 4 de mayo de 2015
Mordiendo el polvo
Pensando en cuánto nos enfadamos cuando nos plantan la realidad de frente y veo como aspiro a lo que nunca entendí y entiendo lo que nunca encontré.
sábado, 2 de mayo de 2015
Escurriendo los desastres de abril para acabar bien lo que empezó mal.
Menos mal que se han atrevido a ponerle nombre a algo tan bonito como la sensación de acabar de conocer a alguien que sabes que va a ser importante en tu vida.
Menos mal que alguien decidió coincidirme la mirada el tiempo suficiente y decirme la intensidad que capté. Al vuelo. En casa en otros brazos. Esta vez en casa de verdad. Por saberme querer sin decirlo ni una sola vez. Por aprenderte de veras. Por tenerte un poquito más...
"La piel es de quien la eriza"
No planees la huída, no me dejes en vela, no me pises los pasos, no me tengas a medias... No seas lo mismo.
Desgastada de haber vivido en imperativos de escuchar sus condicionales de ser inacabada una y otra vez, mientras me gritaba en bajito que se lo habría pensado dos veces antes de lanzarse de haber sabido que este pozo no tenía fondo. Que por eso no se acaba. Que por eso nadie me lee del todo, y luego dirán que les dejo con las dudas, que no les quité los miedos.
Y yo bajándome las copas, bailándole a la vida. Me aprendo la coreografía del fracaso de memoria y me asomo al borde del precipicio. Después de todo ya me conozco este desnivel al pie de la letra, ya tengo los pulmones aclimatados a la altura.
Y me acerco a ti y siento vértigo pero...
lunes, 23 de febrero de 2015
Cualquier parecido con la realidad fue pura coincidencia.
Sin dejar que mis recuerdos sean más grandes que mis proyectos, sigo tirando de la cuerda floja. Hasta que se rompa, para no tener que ser yo la que se quede hecha pedazos. Aunque me sigas tan de cerca que cualquier paso en falso me haga tropezar de nuevo contigo.
Y esta antítesis total nos mantiene cerca.
Pero se empeña conmigo como quien se empeña hasta las cejas para comprarse un piso. Que así sobren las dudas y las deudas por todas partes. Hagamos que valga la pena sin organizarlo todo ni llevar las cuentas. Porque daré cualquier vuelta a lo que digas, hasta conocerme el punto de inflexión de la curva de memoria. O de tus curvas en mi memoria, para estudiar la estrategia y aprender a cerrar tus heridas. A abrir la caja torácica donde se quedó atrapada. Sin prisa. Ya aprenderemos que solo los fantasmas se revuelcan en el pasado. Ya aprenderemos a enterrar los sentimientos cuando mueren antes de regalar las flores, y no al revés. De frente.
Y aún sabiendo que no puedo dejarte huella desde que no piso fuerte, por si se derrumba todo, aprendo a deslizarme con la cuchilla como quien lo hace sobre el hielo. Sobre ti.
Cariño, si no lo rompemos ahora durará mil años.
Invierte mi tiempo, y ya veremos.
lunes, 26 de enero de 2015
Blindada en cada golpe para no escuchar mi pulsación. Que ya no llegáis al corazón de la cuestión tampoco. Ni de mí.
El valora lo que tienes tampoco te va a dar la felicidad.
Es la más clara expresión de un "aférrate a lo que hay aunque no te llene". Acumula millones de cosas solo por el miedo a perderlas aunque no sean lo que buscas, porque mejor mal acompañado que solo!
Hacemos las cosas tan mal solo por no dejarnos fluir...
Podemos irnos y seguir buscando o simplemente conformarnos y hacer como que nos importa lo que tenemos delante mientras nos comportamos como idiotas con personas que no se lo merecen porque, podemos intentarlo, pero jamás apreciaremos algo por muy increíble que sea si nuestros ojos no están hechos para verlo. Yo jamás apreciaré la música clásica porque jamás me apasionará. Y soy consciente de lo que valen, pero que la escuchen otros. Porque yo no sabré. Porque no es lo mismo oír que escuchar.
Así que para qué seguir forzando, si al final acabaremos por darnos cuenta de que tanto espacio de margen al "igual un día..." Solamente sirve para acabar con un síndrome de Diógenes emocional del que acabaremos aprendiendo que menos es más cuando el más no siempre resta. Porque cuando lo hace, ya está todo perdido.
Y me confieso arisca cuando no hay sentimiento de por medio. Y por eso me confieso mejor persona cuando alguien me hace sentir. Y por ello alguien que me salve de mí cuando yo no me soporto (otra forma de buscar la solución fácil complicándose la vida). Por eso hoy me grito, sálvate tú!
El "nada ni nadie", el "ni estabas ni estarás", qué importan ahora.
De todas formas ninguna escapatoria en línea recta iba a ser suficiente cuando el terreno está ya tan accidentado, en ambos sentidos. Porque podré verme mientras no doble la esquina. Porque puedes rescatar un barco pero no cuando se ha hundido toda la flota.
Nos vemos a tocar fondo, mediante un choque frontal con el destino.
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